Lidiar con tanta gente en la cocina y en el comedor no es fácil. Cada pareja o por individual tenemos apartado un anaquel donde guardaremos la despensa y dos dentro del frigorífico. Los aparatos en la cocina podrían parecer necesarios y hasta de sobra Habrá que medir en horarios los trastes, la lavadora y demás utensilios que estando en clases serán indispensables y ruidosos.
Como sea en el cuarto solo lo comparto con Paloma, organizada y siempre positiva... llevamos pocos días conviviendo tanto no puedo cantar Gloria, Aleluya o alguna de sus similares, pero me alegro en extremo de que esté aquí.
El cuarto: dos armarios, un gran escritorio con dos lámparas y dos anaqueles largos e insuficientes. Dos camas individuales que más me parecen más bien como pequeños catres, diminutas las camas individuales y mucho más para mi cuerpo largo y acostumbrado a una cama matrimonial para mi y mis múltiples almohadas y peluches. El resto son recuerdos, necesidades y un poco de color. Muy poco color...
Mi amiga Marthita tuvo a bien regalarme unas paletas de menta que me encantan. UNA BOLSA PARA MI SOLITA! vaya, quedaron un poco aplastadas después del gran viaje dentro de la maleta llena de ropa, pero el sabor sigue siendo el mismo.
Como podrán imaginar las paletas no pude dejarlas a merced de todos los inquilinos de la casa, así que las guardé en la parte superior de mi armario. Ese lugar me pareció el correcto hasta ayer.
Bajé las escaleras después de un gran desayuno. Mi cuarto está en el... BASEMENT ... EL SÓTANO si quieren darle una definición en español. Bueno. Bajas las escaleras y en el pasillo se encuentran dos de los 8 cuartos en la casa. Ahí el mío a la izquierda.
Llegué al armario, abrí la puerta y me encuentro una pequeña hormiga caminando por una de mis carteras... muerte instantánea bajo mi dedo índice derecho. OH otra hormiga... MUERTE. Oh dos más... no sabía lo que pasaba. Alcé la vista y bueno, la bolsa de paletas estaba intestada de pequeñas hormigas que no pudieron resistirse ante el dulce mexicano. Rápidamente saqué la bolsa del armario y la llevé al lavabo del baño...FUERA FUERA gritaba mi mente desesperada.
Cayeron muchas en el lavabo, el cual fue su tumba líquida. Luego a sacar una por una las hormigas que habían alcanzado a pasar hacia rincones recónditos de la bolsa. TERROR!!!
Terminé con mi masacre PAchi PAchi a las hormigas... :)
y luego mata bichos cerca del armario, borrando los caminos de las hormigas con gotas de insecticida que les hiciera no querer acercarse a mis paletas nunca más...
Esas hormigas, resultaron más encajosas y fisgonas que los inquilinos de la casa.
Esas hormigas que me hicieron distraerme y darme cuenta que entran desde el baño y luego no se como entran por una rendija hacia el cuarto.
Esas hormigas que me hicieron renegar, reír y acordarme de ti.
Y bien, así fue mi batalla contra las hormigas.
... La casa tiene un olor raro... café por nuestra culpa.
A nuevo-viejo. A comida y a madera.
Mi nueva casa tiene un dejo de melancolía múltiple que aveces abochorna en pláticas comunales. Tiene un dejo de inquietud por lo que vendrá y muchos sentimientos multicolores que explotan en cada ventana.
aquí tienen mi pequeña cama con mi super estrella
mi cacho de escritorio :) Detalles por aquí detalles por allá. 